BORIS IZAGUIRRE

Por: EDY XALABARDE
Director de la revista
MAZULAGIA
Website: mazulagia.com
Email: director@mazulagia.com


otros artículos de SIANG MIEN



El Siang Mien es el arte chino de la lectura e interpretación de los rasgos del rostro. El libro más antiguo que se conoce data del año 500 A.C. Por ello podemos asegurar que el Siang Mien tiene al menos 2.500 años de antigüedad, aunque se tiene la convicción de que el origen real es muy anterior.

En esta sección analizamos el carácter desde el punto de vista del Siang Mien de algunas personas muy conocidas, siempre desde el respeto.
* Artículo publicado en el Número 10 de MAZULAGIA de noviembre de 2004
* Dibujo: DANIEL TORREGROSA




Este mes vamos a tener en esta sección a un personaje controvertido, provocador, polémico e interesante: Boris Izaguirre.

Boris Izaguirre El papel que interpreta en los medios es encantadoramente seductor. Sabe cautivar al público con su picardía, casi nunca maliciosa, y su simpatía natural, que utiliza para atacar sin herir y provocar sin incomodar.

No es fácil representar un personaje, tan aparentemente superficial y vanidoso, y además hacerlo de modo que resulte gracioso y sugerente. Para ello tiene que existir ingenio, perspicacia y, con seguridad, una personalidad intensa y profunda.

El Siang Mien nos revela algunas facetas de su naturaleza, unas claras y otras más escondidas o disimuladas, pero no por ello menos interesantes.

La forma exterior y la distribución de los elementos que conforman su rostro, señalan a una persona en la que la razón predomina sobre las emociones. El control emocional es una de sus características predominantes. Conoce intuitivamente, pero a fondo, el mundo emocional y sabe aprovechar este conocimiento.

Su frente alta y la línea del pelo, nos muestran a una persona inteligente e ingeniosa. Posee la inspiración, y la imaginación de un inventor, además de la sensibilidad de un creador. No es pues extraño, que le encante escribir, llevar aquello que concibe su mente a un papel, algo físico. Tampoco lo es que haya sabido y sepa inventarse a sí mismo.

Con certeza tiene la profundidad de pensamiento de un filósofo. Su escuela ha sido el mundo, lo que ha vivido. Sin embargo no idealiza su propio conocimiento, pues ello le convertiría en un ególatra, algo que él detesta. Prefiere reírse de sí mismo, de todo lo convencional que existe y distanciarse de aquello que resulte demasiado "serio".

Sus cejas denotan gran vitalidad y energía, que no sabe administrar del todo bien. En ocasiones los excesos podrían pasarle factura.

Su mirada, que esconde una timidez pasada, ha sido educada y adiestrada por él mismo. El resultado es que sus ojos pueden provocar en su interlocutor (o en su público) el estado de ánimo que desee con facilidad y naturalidad.

Si tomamos como cierto el dicho "Los ojos son el espejo del alma", ésta es un alma educada y adiestrada, pero esencialmente buena.

La nariz que posee denota a una persona curiosa, incisiva y con gran poder de convicción. Puede sentirse atraído por cualquier cosa que le resulte misteriosa, hasta dejarse arrastrar por ella. Y además puede vender lo "invendible" a cualquiera que le escuche.

Sus orejas apoyan el significado vitalista de sus cejas. Además le aportan capacidad de trabajo y una gran cantidad equilibrio mental y emocional.

Sus labios demuestran a una persona sensual, a quien le encanta disfrutar de cualquier placer que la vida (o su ingenio) pueda proporcionarle.

Es firme en sus ideas y convicciones, pero no tanto como para convertirse en mártir. Ante los obstáculos y las dificultades, siempre sabe buscar y encontrar formas alternativas de alcanzar lo que desea.
Algunos gestos de su boca delatan algo que él normalmente disimula o no suele mostrar. Se siente profundamente satisfecho consigo mismo, se siente orgulloso de su propia obra y de su propio personaje. Pero esto no le hace perder la cabeza, puesto que la egolatría, como hemos visto anteriormente, no es uno de sus defectos.
Por último, su mentón es fuerte y redondeado, propio de personas que se aventuran más allá de los límites que lo convencional impone.
Sin duda tenemos un ser humano profundo y de naturaleza básicamente buena.