VINIYOGA






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Viniyoga representa un contexto actual para un antiguo Conocimiento cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Viniyoga adapta al tiempo, el lugar y la persona el Conocimiento de la Tradición.

El Yoga es simultáneamente la Meta y el Camino, el objetivo y el método. En tanto que método, su acción se centra en el estado de la mente, esa parte del hombre que pone en contacto lo Interno con lo externo, y que condiciona "su visión del mundo". Sin mente no hay hombre tal y como lo conocemos y tampoco hay Yoga. Pero el hombre es algo más, es también Ser y el Yoga es el puente entre el pequeño hombre y el gran Hombre, entre el ego y el Yo, entre el no ser y el Ser.

La práctica del Yoga, es profundamente transformadora, porque el Yoga ante todo, es acción. No es solo una teoría, una ciencia de la mente, sino una tecnología práctica y tangible de transformación personal.

Ningún aspecto de la vida del hombre queda fuera de la acción del Yoga cuando éste se aplica de forma sabia y cuidadosa: así, su relación con los demás y con él mismo, su cuerpo, su respiración, sus sentidos de percepción, sus pensamientos y sentimientos, son tocados sutilmente y llevados progresivamente a un estado de integración, de armonía, de serenidad y de lucidez. El Yoga transforma nuestra "realidad", y es como el barquero que nos lleva de la orilla del sufrimiento y la ignorancia a la orilla del bienestar y el despertar. A través de su acción la enfermedad deviene en salud, la agitación en calma, la oscuridad en luz.

El Yoga se aplica en la vida cotidiana, en el día a día, a solas con uno mismo, y a través de la interacción con los demás. La práctica de ejercicios físicos (asana) y respiratorios (pranayama) son dos de los ocho aspectos del Yoga; aspectos que forman un único cuerpo que abarca la totalidad de la vida personal.

Durante las sesiones de Asana y Pranayama, hacemos especial hincapié en la percepción atenta del cuerpo y la respiración. Cuando los tres, el cuerpo, el aliento y la atención viajan juntos se produce una experiencia singular que mejora la cualidad de cada uno de ellos. Los movimientos lentos, realizados conscientemente, con el esfuerzo justo y coordinados con la inspiración y la espiración, efectuados dentro de una progresión perfectamente estudiada y sincronizada, permiten acceder fácilmente a esta experiencia de mayor calma, energía y lucidez que caracteriza al estado de Yoga.