GIMNASIA PROPIOCEPTIVA






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LOS ASPECTOS IMPORTANTES DE LA GIMNASIA PROPIOCEPTIVA

La Gimnasia Propioceptiva es un trabajo corporal integral basado en movimientos suaves, lentos y conscientes. Existen numerosas propuestas de trabajo o ejercicios, pero en todos ellos se dan tres aspectos o elementos esenciales: forma, respiración y mente.

La forma

La forma es el aspecto externo de la Gimnasia Propioceptiva. Son las posturas y acciones que pueden observarse desde fuera. Es, en definitiva, la respuesta visible que el cuerpo da ante dos preguntas: ¿qué hacemos? y ¿cómo lo hacemos?.

La forma es un elemento importante y debe ser tenido en cuenta. De hecho, los movimientos y ejercicios que se proponen en la Gimnasia Propioceptiva, así como la manera de llevarlos a cabo, es el fruto de años de estudio, experiencia e investigación profunda, llevados a cabo por grandes especialistas en su búsqueda de la salud, la vitalidad y el desarrollo personal.

Además, los ejercicios respetan con todo rigor la anatomía y fisiología humana y son explicados con la máxima precisión para que sean realizados con el "gesto justo" y podamos conseguir un uso más eficaz del cuerpo.

Se sabe que cuando el entrenamiento se realiza sin fijarnos si estamos sobrepasando nuestros límites y sin prestar atención a la cantidad de esfuerzo desorganizado y difuso que ponemos en juego cada vez que nos movemos; no obtendremos el beneficio esperado. Es por ello, que las consignas que se dan, no van en la línea de esforzarse, aguantar o machacarse, sino todo lo contrario.

¿En qué consiste una acción bien ejecutada? Lo más importante es dirigir la atención hacia el delicado mecanismo que se pone en marcha cada vez que nuestro cuerpo ejecuta una acción, de forma que logremos eliminar todo el esfuerzo superfluo y la respiración fluya a su propio ritmo.

Colocarse y moverse de forma saludable implica no forzar los movimientos y realizarlos de acuerdo a nuestras posibilidades; sin rigideces, con suavidad, gracia y naturalidad. En lugar de encerrarse en gestos aprendidos, hay que dejar al cuerpo y el cerebro la posibilidad de encontrar los movimientos apropiados.

Una acción bien ejecutada tiene que ver con conseguir nuestros objetivos sin desgastarnos inútilmente, empleando no una energía de diez o cien veces mayor que la necesaria, como se hace por regla general, sino sólo con la energía apropiada para cada gesto.

Sucede cuando empezamos a utilizar el cuerpo de forma diferente a la que estamos acostumbrados; cuando evitamos la respuesta habitual y estereotipada que nos está perjudicando y dejamos paso a una mejor forma de movernos y a una mejor postura.

La forma correcta de los movimientos se obtiene cuando, una vez eliminadas las tensiones innecesarias y los músculos consiguen un tono justo; el movimiento se torna armonioso, fluido, y obtenemos el máximo placer y el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo.

La respiración

El segundo elemento importante, la respiración, constituye un factor decisivo para aumentar la vitalidad e incrementar el nivel de relajación.

Respetar el propio ritmo respiratorio y respirar con naturalidad es la base de la Gimnasia Propioceptiva; pero además, cuando el movimiento se armoniza con la respiración, los ejercicios suaves de la Gimnasia Propioceptiva no sólo actúan sobre los músculos, las articulaciones, los huesos etc. Los beneficios aumentan de manera tal que, el flujo interno de energía del aliento adquiere mayor potencia y uniformidad.

De esta manera, la respiración, a parte de ser nuestra compañera en el camino del autoconocimiento, se convierte en una de las herramientas más importantes para absorber energía y calmar la mente.

El aspecto mental

Gran parte de los beneficios que nos aporta la gimnasia propioceptiva se derivan del aspecto mental. Una actitud relajada y poder disfrutar de lo que sucede, nos permite sacar el mejor partido a lo que hacemos.

La Gimnasia Propioceptiva es un aprendizaje en la observación del cuerpo. Uno de sus objetivos consiste en aprender a dirigir la atención hacia nuestro mundo interno. Su propósito es aumentar la capacidad de observación y de investigación sobre nosotros mismos. De ahí la necesidad de afinar y desarrollar nuestra percepción y de abstraernos del bagaje intelectual, dejando paso a las sensaciones que nos lleguen y recibirlas.

A través de una cuidadosa atención al movimiento del cuerpo, tono muscular, a la respiración, a las sensaciones corporales, al pensamiento, emociones, etc., mientras ejecutamos los ejercicios, la mente se va despejando de pensamientos inútiles. Dejamos de pensar y empezamos a sentir nuestro cuerpo.

Los beneficios de la práctica de la Gimnasia Propioceptiva son múltiples, tanto en el aspecto físico como en lo psicológico. Al incluir todos los aspectos señalados anteriormente, los ejercicios aumentan los niveles energéticos, y es una herramienta para encontrar el equilibrio psico-corporal.

En lo físico aumenta la capacidad de reacción, mejora la postura corporal, lo que alivia los dolores y el malestar; se favorece el descanso, se despierta la sensibilidad y se recupera la elasticidad de los músculos y la movilidad de las articulaciones.

En cuando a lo psicológico, se equilibra el tono psíquico, aumenta la atención y la concentración, se adquiere seguridad, se estimula la reflexión, se agudiza el sentido de la observación y se aprende a controlar mejor la energía y el estrés.