ESTIRAR EL CUERPO






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Los estiramientos son una herramienta importante en la recuperación de la flexibilidad corporal. Pero además, cuando los estiramientos, la respiración y la relajación se unen en un objetivo común, los beneficios psicofísicos aumentan considerablemente.

Los estiramientos resultan muy útiles para desplegarse y dejar que la energía fluya por las articulaciones y músculos libremente, lo que mejora la postura, más erguida y suelta, y el ánimo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se trata de batir marcas ni de un campeonato personal para comprobar hasta dónde se llega. Al igual que otras herramientas corporales, los estiramientos son una vía para liberar las corazas y tensiones que se van acumulando y que pueden actuar como auténticas barreras que impiden la expresión y el goce de la vida.

¿Cómo estirarse?

Independientemente de la técnica de estiramiento que utilicemos, una manera efectiva y agradable de hacer los ejercicios de estiramiento es realizarlos teniendo en cuenta los factores siguientes:

Por un lado, es muy importante que la respiración fluya libremente a su propio ritmo mientras trabajamos con los diferentes grupos musculares. Pero tan importante como esto, es que los estiramientos se realicen de una forma suave y relajada, ya que ello, nos va a permitir ganar grados de movilidad de forma progresiva y sin dañarnos.

¿Qué nos aporta la escucha corporal?

Es el cuerpo quien nos da las evidencias de los sentimientos y los pensamientos que se desencadenan constantemente, tanto los que experimentamos de manera consciente como aquellos de los que no nos damos cuenta, pero que suelen reflejarse en posturas, actitudes y comportamientos. Escuchando nuestro cuerpo podemos conocernos mejor y hallar los caminos hacia el bienestar.

Al estar con la atención puesta en nuestro cuerpo durante los estiramientos, podemos detectar si existe exceso de tensión en el músculo que estamos estirando; podemos observar si respiramos con holgura, o si por el contrario, estamos bloqueando la respiración; nos daremos cuenta si tensamos aquellas partes del cuerpo que no están involucradas en el estiramiento; sentiremos como responde el músculo, etc.

Tomar conciencia de los límites personales, del exceso de tensión, de los bloqueos respiratorios y de la respuesta del músculo ante el estiramiento, etc; en definitiva, vivir el cuerpo y ser consciente de las sensaciones corporales, es el primer paso de un camino que nos conducirá a realizar los estiramientos de forma agradable, sin esfuerzo y con el máximo de beneficios posible.

Nuestros siguientes pasos consistirán en disolver los bloqueos que se oponen al estiramiento. Al ir soltando cualquier tensión que haya en el resto del cuerpo y relajando el músculo mientras lo estamos estirando, estamos preparando los tejidos para que éste vaya cediendo y siga elongándose. El resultado será una disminución de la tensión, conforme continuamos con el ejercicio; una sensación agradable y un mayor bienestar.

Además, al ir eliminando los obstáculos de tensión que se oponen al flujo de la onda respiratoria y permitir que la ésta fluya libremente en todo momento, los ejercicios nos proporcionarán los frutos que una de una buena respiración comporta; entre otros, un aumento de la vitalidad, una mayor relajación y un mejor estado anímico.

Las acciones aparentemente más sencillas, como la respiración, al realizarse de manera consciente se convierten en verdaderos vehículos de integración, que pueden ayudar a recuperar el equilibrio entre el cuerpo y la mente.

El Trabajo Corporal Integral

En el TCI los ejercicios de estiramientos se adaptan a la morfología, estructura muscular, flexibilidad y grados de tensión de cada persona.

Cada sesión de TCI supone un toque para que el alumno se observe atentamente y trabaje de forma relajada y perseverante; sin querer sobrepasar, antes de tiempo, sus límites personales, ni competir con su propio cuerpo.

Está comprobado que, si los estiramientos los realizamos de manera regular, suave y sin forzar; nuestra flexibilidad rebasará sus actuales limitaciones y nos acercaremos a nuestro potencial personal. Pero si además, éstos giran alrededor de la respiración y la relajación; sus beneficios se verán aumentados considerablemente: se mejora la coordinación de movimientos, haciéndolos más libres y fáciles; se reduce la tensión corporal y mental; aumenta el conocimiento de cuerpo a través del propio descubrimiento; se reactiva la respiración; mejora la salud y el bienestar, etc.