COLESTEROL, LAS PLACAS DE ATEROMA






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Definición:

Es una sustancia cerosa y suave que se encuentra en todas las partes del cuerpo, entre ellas, el sistema nervioso, la piel, los músculos, el hígado, los intestinos y el corazón. Es elaborada por el cuerpo y también se obtiene de los productos animales en la dieta.

Funciones:

El colesterol es elaborado en el hígado para las funciones normales del cuerpo, incluyendo la producción de hormonas, el ácido biliar y la vitamina D. El colesterol es transportado a través de la sangre a todas partes del cuerpo para su utilización.

Más de la mitad de la población adulta tiene niveles de colesterol por encima del rango deseable. Los niveles altos de colesterol con frecuencia empiezan en la niñez y algunos niños pueden estar en mayor riesgo debido a sus antecedentes familiares de colesterol alto.

En general, lo deseable es que los niveles de colesterol total estén por debajo de 200 miligramos por decilitro (mg/dl), debido a que ese nivel representa el riesgo mínimo de cardiopatía. Cuando el nivel está por encima de los 200 mg/dl, el riesgo de cardiopatía se incrementa.

La persona también debe conocer sus niveles de la lipoproteína de alta densidad (HDL, también conocida como el "colesterol bueno") y de lipoproteínas de baja densidad (LDL o "colesterol malo").

Placas de Ateroma:

Este término se refiere a unas "incrustraciones" que se forman en el interior de las arterias, y que obstruyen en mayor o menor grado el paso de la sangre.

Estas placas están compuestas por varias sustancias, entre ellas el colesterol y van creciendo paulatinamente a lo largo de la vida. Son más frecuentes cuanto mayor es la edad.

El consumo de tabaco, la hipertensión, la diabetes y la alimentación inadecuada - alimentos refinados, mala combinación, grasas saturadas, etc. - son factores fundamentales de aumentar el riesgo de sufrirlas.

Un problema importante que conllevan las placas de grasa o ateromas es que se disminuye la cantidad de sangre que llega al órgano, con todo lo que ello comporta.

Para disminuir sus niveles es recomendable trabajar con plantas que actúen sobre el hígado, tales como cardo mariano, alcachofera, rábano negro, alfalfa, entre otras; pero siempre cuidando la alimentación y huyendo de los alimentos refinados y procesados con la finalidad de NO introducir en el organismo grasas saturadas o hidrogenadas.