TERAPIA GESTALT: VIVIR EL AQUI Y EL AHORA (2)






otros artículos de PSICOLOGIA


La terapia Gestalt es vivencial, pedimos al paciente que se vivencie a sí mismo lo más posible, que se vivencie tan plenamente como pueda en el Aquí y el Ahora para que se de cuenta de sus gestos, de su respiración, de sus sensaciones, de sus emociones y también de los pensamientos que surjan en el momento presente. Lo más habitual es que le cueste hacerlo y entonces surgirán los modos en los que el paciente evita ser y estar en el presente (los llamados mecanismos de defensa), poco a poco el paciente se irá dando cuenta de que es él quien se interrumpe a sí mismo, el que evita estar en el presente, es él quien evita utilizar sus capacidades y recursos de forma adecuada.

A medida de que se da más cuenta de los modos con los que se interrumpe ( a sí mismo en su proceso de crecimiento), inevitablemente se dará cuenta también de lo que está interrumpiendo. por ejemplo: Si una persona que tiene dolor de cabeza, se permite no suprimir ese dolor tomando un analgésico, sino que se centra en el, puede descubrir y darse cuenta de que esta contrayendo una gran parte de músculos de la cara, al vivenciarlo en el presente surgirá la necesidad interrumpida: los contraigo para no llorar. el terapeuta entonces le puede decir, no controles tu llanto, permítetelo, y el paciente dará libertad a esta necesidad hasta que cese, hasta que se haga satisfecho y por tanto surja de nuevo alguna otra necesidad, de forma natural y fluida, sin controlar.

Al hacer esto el paciente es capaz de disolver sus interrupciones y bloqueos, y finaliza o cierra una situación inconclusa.

En resumen:

· Vive el Aquí y el Ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o del futuro.

· Deja de imaginar: experimenta lo real.

· Abandona los pensamientos innecesarios: más bien siente y observa.

· Prefiere expresar antes que explicar, justificar, juzgar o manipular.

· Entrégate al desagrado y al dolor tal y como al placer, no restrinjas tu darte cuenta.

· No aceptes ningún otro "debería o tendría" más que el tuyo propio; no adores a ningún ídolo.

· Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.

· Acepta ser como eres.