DANZA PARA NIÑOS






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La danza permite al niño a descubrir y desarrollar su potencial físico y mental. Aprende jugando con las formas elementales de utilizar el cuerpo. Los principios técnicos de la disciplina de danza le ayudan moverse con seguridad y eficacia. Esta disciplina es una de las mejores actividades para aumentar la agilidad, la voluntad, la confianza en uno mismo, la cooperación con el grupo, así como la interiorización y la sensibilidad, a través de los movimientos creativos y libres que se combinan con la técnica. Unir técnica y creatividad les proporciona un canal de expresión, que es de gran ayuda para abrir el mundo de la comunicación.

A medida que avanzan en el conocimiento de sus posibilidades, van siendo conscientes de que necesitan mayores habilidades técnicas para poder expresarse plenamente.

Estas capacidades que se les enseña, deben estar adaptadas a su edad, a la comprensión que tienen de su cuerpo y al concepto que tienen de la danza.

La danza es además una buena guía de higiene postural de la espalda, y ayuda a corregir problemas en los pies, problemas de lateralidad, etc. cuando los hay. Si los niños trabajan la danza durante suficiente tiempo, los efectos beneficiosos de la misma se hacen permanentes, incluso después de haberse desarrollado físicamente (por el crecimiento).

Los niños entre cuatro y diez años, asisten a clase por diversos motivos. Algunos bailan constantemente en casa, otros vienen por acompañar a un amigo, o porque les gusta disfrazarse y maquillarse.

Sólo algunos padres y profesores les envían a clases de danza porque piensan que esta disciplina forma parte importante de la educación infantil básica.

Los psicólogos infantiles reconocen la importancia de la psicomotricidad en el desarrollo global del niño, incluso les ayuda en la lecto-escritura.

EVOLUCION NATURAL DE LA DANZA EN LOS NIÑOS

· A los 2 años. Normalmente en el Jardín de Infancia, habrán desarrollado autonomía motriz. Suelen ya disociar movimientos derecha-izquierda y la dominancia lateral se ha afirmado. Los gestos han ganado fuerza y precisión.

· A los 3-4 años. En preescolar los progresos se confirman y se perfeccionan. Los niños toman una conciencia más clara de sus posibilidades de expresión corporal, matizan su mímica y su postura y saben utilizarlas para causar un determinado efecto.

· De 5 a 6 años. La imagen de sí mismos se vuelve más objetiva, sus gestos ya están mejor coordinados, se hacen más resistentes, su curiosidad aumenta. A partir de los 6 años, mejoran su inventiva, su destreza y la coordinación óculo-manual. Su capacidad depende de su desarrollo muscular y óseo, su resistencia a la fatiga, su capacidad respiratoria y de la maduración del sistema nervioso.

· A partir de los 7 años y hasta los 14. Comienzan a trabajar más profundamente el equilibrio, la regulación de la energía, el control de la postura, la alineación correcta de las articulaciones, la elevación, la extensión, la altura en los saltos, la técnica en los giros y la combinación de distintos ritmos, pasos y desplazamientos.

Un curso de danza constituye una larga ola que nace y se dirige a conseguir un objetivo que se va trabajando a lo largo del curso en las clases. Los niños no aprenden la danza como los adultos, desmenuzando los pasos, mecanizándolos progresivamente y complicando después su ejecución. Al contrario, los niños empiezan por bailar y, durante las clases, se van perfeccionando técnicamente.

Estos cursos no van orientados a formar futuros bailarines (aunque su formación puede permitírselo si más adelante deciden seguir por ese camino), sino a hacerles vivir la experiencia y el placer de entregarse a una actividad que es al mismo tiempo lúdica, profunda e integral (física, mental y espiritualmente).

OBJETIVOS GENERALES DE LAS CLASES DE DANZA:

FISICOS

· Mejorar la mecánica corporal (estática y dinámica).
· Lograr un eficaz control del movimiento.
· Desarrollar la flexibilidad, la fuerza y la resistencia muscular.
· Aumenta la coordinación general.

MENTALES

· Desarrollar la percepción, la concentración y capacidad de resolución de problemas.
· Percibir mejor el ritmo, los intervalos, contar coordinadamente.
· Percibir más adecuadamente el espacio, las direcciones, los trazados y las relaciones corporales.
· Mejorar la comprensión de las leyes físicas (impulso, inercia, velocidad, fuerza, gravedad, acción-reacción.
· Estimular los reflejos, la memoria y la agilidad mental.
· Lograr un mayor autoconocimiento y autocontrol.

ESPIRITUALES

· Fomenta la participación.
· Inspiración y plenitud.
· Relajación de la tensión.
· Sensibilidad y expresión.
· Socialización, autodisciplina, respeto a los demás y a uno mismo.
· Superación de retos, desafíos y miedos.


METODOLOGIA DE DANZA PARA NIÑOS

Además de la técnica trabajamos la improvisación para los niños, que son pura energía en movimiento.

La danza les proporciona un mayor acercamiento a sí mismos, el sentimiento de pertenencia a un grupo (colaboración, participación, socialización, compañerismo), mayor control de su postura y nociones básicas de anatomía. También de les potencia la imaginación, la creatividad, los reflejos, en los distintos talleres de movimiento, ritmo y expresión.

Esto da lugar a que se desinhiban de la represión de sentimientos, que muchas veces afloran durante la sesión al "soltar el cuerpo" debido al movimiento. Se desbloquean emociones que estaban retenidas (del mismo día o de su pasado) y no pudieron salir en su momento.

Esto les ayuda a centrarse, a estar equilibrados, a saber "volver a la calma después de la tormenta".

Mi método combina varias técnicas de dinámica de grupo y es principalmente participativo.

Los niños bailan porque disfrutan con ello. El elemento lúdico de la danza les atrapa y les lleva a moverse en el espacio al ritmo de la música.