VIVIR EN PLENITUD (4)






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PRACTICAS DE CRECIMIENTO PERSONAL CON LA NATURALEZA

Las prácticas de crecimiento personal con y a través de la naturaleza se fundamentan en recuperar nuestra primogénita conexión con el entorno natural del cual nos originamos y somos parte.

Por miles de años los humanos, como otras especies, hemos vivido en armonía y conexión con la naturaleza no solo para aprovechar de ella, consumiendo los frutos o recursos que nos ofrece, sino recibiendo su energía vital, fuerza y como un medio ideal para nuestro desarrollo y crecimiento personal.

Muchas culturas ancestrales, alrededor del mundo, han considerado a la naturaleza como nuestra madre, como tal la han respetado y cuidado, y aprendieron a vivir en permanente conexión con ella. Como fruto de esta convivencia, muchas de estas culturas, desarrollaron una variedad de prácticas con la naturaleza orientadas al crecimiento interior y realización personal.

La naturaleza nos ofrece el mejor medio disponible para potenciar nuestro ser en cada uno de sus planos (físico, mental, emocional y espiritual), no existe ningún entorno creado por el hombre que reúna las condiciones, elementos y confluencias de estados o dimensiones que se encuentran en un entorno natural. Hoy en día, gracias al avance científico, estamos verificando, lo que por miles de años ya se había reconocido, que el entorno ideal para vivir es donde existan las mejores condiciones de biodiversidad.

Crecer con y a través de la naturaleza es desarrollar una conexión donde recibimos su energía vital, que se manifiesta en distintas formas y frecuencias, para potenciar nuestra vitalidad y armonizar y equilibrar nuestro cuerpo, emociones, mente y consciencia ampliada. Al recuperar nuestra innata conexión con la naturaleza permitimos que se abran nuestros canales interiores para ser conscientes del verdadero potencial en cada uno de nuestros planos.

Existen una variedad de prácticas que se pueden realizar con la naturaleza y su ámbito es tan amplio como podamos imaginar. Hoy en día tendemos a realizar muchas prácticas físicas y de crecimiento personal en entornos cerrados y artificiales, desaprovechando lo que un entorno natural nos puede ofrecer para el ejercicio físico, autoconocimiento, meditación y relajación, expresión creativa, actividades de esparcimiento entre otras.

La vivencia con la naturaleza debe ir más allá de una conexión momentánea a través de prácticas o actividades específicas sino, sobre todo, debe consistir en una convivencia permanente que permita sentirnos conectados con la Totalidad y a través de este contacto que se manifieste nuestro Yo verdadero.

Existen una serie de prácticas que facilitan, en forma integral, recuperar nuestra conexión con la naturaleza y, al mismo tiempo, mejorar nuestra condición en todos los planos: físico, emocional, mental y espiritual:

CUERPO:

. Acondicionar y armonizar nuestro cuerpo.
. Recuperar nuestra vitalidad y energía.
. Potenciar nuestros sentidos físicos.
. Liberar nuestra expresión corporal.
. Desarrollar nuestra inteligencia corporal.

EMOCION:

. Revelar los sentimientos y emociones trascendentes para nuestro Ser interior.
. Aprender a manejar nuestro estado emocional.
. Canalizar nuestra inteligencia emocional para ayudarnos a visualizar, concretar y conseguir nuestros propósitos personales.

MENTE:

. Potenciar y armonizar los dos hemisferios de nuestro cerebro.
. Utilizar nuestra mente como la mejor herramienta al servicio de nuestro Ser.
. Liberarnos de bloqueos, taras o miedos que nuestra mente ha asimilado.
. Liberarnos de pensamientos negativos y patrones mentales que nos dejan fluir libremente.

ESPIRITU:

. Armonizar nuestro cuerpo, emociones y mente para alcanzar una consciencia ampliada que nos permita concebir nuestra dimensión espiritual.

En los próximos artículos referiremos una serie de practicas de crecimiento y realización personal con la naturaleza, comenzaremos haciendo referencia a una de las más antiguas, cuyo origen se remonta al del hombre, la conocida caminata.

La caminata fue una práctica primaria que el hombre realizó para explorar su entorno y que, con el devenir del tiempo, llegó a realizarse con conciencia y entendimiento del sentido de hacerlo y de los beneficios a conseguirse. Permitiendo al caminante desarrollarse física, emocional y mentalmente siempre en contacto con la naturaleza.

Estas prácticas han sido transmitidas de generación en generación y hoy en día se las conocen como "Marchas de Poder".