LA AUTOCONFIANZA






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El mundo está lleno de personas que tienen grandes ideas, pero muy pocas de ella intentan seriamente realizarlas a lo largo de su recorrido vital.

También existen personas que hablan y hablan sobre los problemas que nos rodean y que incluso podrían aportar algunas buenas soluciones... pero al final todo eso se queda en palabras vacías que se van con el viento.

¿Por qué todas esas personas que podrían llevar a cabo grandes (o pequeñas) acciones que serían beneficiosas para ellas o para los seres a quienes quieren no las llevan adelante? ¿Cuál es el motivo por el que alguien no intenta realizar aquello que desea, aquello con lo que sueña desde hace mucho tiempo?

Suele decirse que es por falta de iniciativa, pero quizá deberíamos analizar atentamente esta afirmación antes de aceptarla.

¿Qué es la falta de iniciativa? ¿Por qué alguien carece de iniciativa? ¿Está ligada la falta de iniciativa a la confianza en uno mismo?

Posiblemente la falta de suficiente seguridad en nosotros mismos merma la capacidad de iniciar cualquier empresa y provoca lo que denominamos "falta de iniciativa".

Esa misma autoconfianza que necesitamos cuando intentamos llevar a cabo cualquier propósito, sea éste del campo profesional, social, de amistad o.. de amor, también la echamos en falta en muchos otros momentos.

Cuando, en nuestra vida diaria, nos vemos en una situación un poco más difícil o "peligrosa" de lo habitual, cuando tenemos que dialogar (o enfrentarnos) con alguien a creemos superior, cuando no nos atrevemos a decir "no" a una petición que consideramos perjudicial o abusiva, etc., etc. En esos cruciales instantes echamos de menos tener más seguridad en nosotros mismos. "Si tuviera más autoconfianza..."

Toda esta reflexión es interesante pero si no tengo bastante seguridad en mi propia persona... ¿Cómo puedo conseguirla? ¿Es que se puede comprar en algún sitio?

Se puede "comprar" o, mejor dicho, se puede adquirir.

Cada vez que nos enfrentamos a una pequeña (o grande) batalla y salimos victoriosos de ella, nuestro nivel de autoconfianza sube. No importa mucho el tamaño de ella, lo que importa es nuestra actitud ante la misma.

Si mostramos una actitud positiva, si intentamos dar lo mejor, si sustituimos el miedo, no por una falsa convicción en las propias posibilidades, sino por una sincera determinación de lucha hasta el final, triunfaremos y conseguiremos un doble resultado: la victoria en esa "pequeña" batalla, el aumento de la seguridad en nosotros mismos y en nuestras posibilidades.